PARROQUIA DE SAN CRISTÓBAL - LA HIGUERITA - LA LAGUNA

 

 

EVANGELIOS DEL MES DE OCTUBRE

 

 

XXVII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

 

7 de Octubre de 2018

 

 

+ Lectura del santo evangelio según san Marcos 10, 2-16

 

En aquel tiempo, se acercaron unos fariseos y le preguntaron a Jesús, para ponerlo a prueba: "¿Le es lícito a un hombre divorciarse de su mujer?"

Él les replicó: "¿Qué os ha mandado Moisés?"

Contestaron: "Moisés permitió divorciarse, dándole a la mujer un acta de repudio."

Jesús les dijo: "Por vuestra terquedad dejó escrito Moisés este precepto. Al principio de la creación Dios "los creó hombre y mujer. Por eso abandonará el hombre a su padre y a su madre, se unirá a su mujer, y serán los dos una sola carne". De modo que ya no son dos, sino una sola carne. Lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre."

En casa, los discípulos volvieron a preguntarle sobre lo mismo. Él les dijo: "Si uno se divorcia de su mujer y se casa con otra, comete adulterio contra la primera. Y si ella se divorcia de su marido y se casa con otro, comete adulterio."

Le acercaban niños para que los tocara, pero los discípulos les regañaban. Al verlo, Jesús se enfadó y les dijo: "Dejad que los niños se acerquen a mí: no se lo impidáis; de los que son como ellos es el reino de Dios. Os aseguro que el que no acepte el reino de Dios como un niño, no entrará en él." Y los abrazaba y los bendecía imponiéndoles las manos.

 

Palabra de Dios

 

 

 

XXVIII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

 

14 de Octubre de 2018

 

 

+ Lectura del santo evangelio según san Marcos 10, 17-30

 

En aquel tiempo, cuando salía Jesús al camino, se le acercó uno corriendo, se arrodilló y le preguntó: "Maestro bueno, ¿qué haré para heredar la vida eterna?"

Jesús le contestó: "¿Por qué me llamas bueno? No hay nadie bueno más que Dios. Ya sabes los mandamientos: no matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no darás falso testimonio, no estafarás, honra a tu padre y a tu madre."

Él replico: "Maestro, todo eso lo he cumplido desde pequeño."

Jesús se le quedó mirando con cariño y le dijo: "Una cosa te falta: anda, vende lo que tienes, dale el dinero a los pobres, así tendrás un tesoro en el cielo, y luego sígueme."

A estas palabras, él frunció el ceño y se marchó pesaroso, porque era muy rico.

Jesús mirando alrededor, dijo a sus discípulos: "¡Qué difícil les va a ser a los ricos entrar en el reino de Dios!"

Los discípulos se extrañaron de estas palabras. Jesús añadió: "Hijos, ¡qué difícil les es entrar en el reino de Dios a los que ponen su confianza en el dinero! Más fácil le es a un camello pasar por el ojo de una aguja, que a un rico entrar en el reino de Dios."

Ellos se espantaron y comentaban: "Entonces, ¿quién puede salvarse?"

Jesús se les quedo mirando y les dijo: "Es imposible para los hombres, no para Dios. Dios lo puede todo."

Pedro se puso a decirle: "Ya ves que nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido."

Jesús dijo: "Os aseguro que quien deje casa, o hermanos o hermanas, o madre o padre, o hijos o tierras, por mí y por el Evangelio, recibirá ahora, en este tiempo, cien veces más- casas y hermanos y hermanas y madres e hijos y tierras, con persecuciones-, y en la edad futura, vida eterna."

 

Palabra de Dios

 

 

 

XXIX DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

 

21 de Octubre de 2018

 

 

+ Lectura del santo evangelio según san Marcos 10, 35-45

 

En aquel tiempo, se acercaron a Jesús los hijos del Zebedeo, Santiago y Juan, y le dijeron: "Maestro, queremos que hagas lo que te vamos a pedir."

Les preguntó:- "¿Qué queréis que haga por vosotros?"

Contestaron: "Concédenos sentarnos en tu gloria uno a tu derecha y otro a tu izquierda."

Jesús replico: "No sabéis lo que pedís, ¿sois capaces de beber el cáliz que yo he de beber, o de bautizaros con el bautismo con que yo me voy a bautizar?"

Contestaron: "Lo somos"

Jesús les dijo: "El cáliz que yo voy a beber lo beberéis, y os bautizaréis con el bautismo con que yo me voy a bautizar, pero el sentarse a mi derecha o a mi izquierda no me toca a mí concederlo; está ya reservado."

Los otros diez, al oír aquello, se indignaron contra Santiago y Juan. Jesús, reuniéndolos, les dijo:

-"Sabéis que los que son reconocidos como jefes de los pueblos los tiranizan, y que los grandes los oprimen. Vosotros, nada de eso: el que quiera ser grande, sea vuestro servidor; y el que quiera ser primero, sea esclavo de todos. Porque el Hijo del hombre no ha venido para que le sirvan, sino para servir y dar su vida en rescate por todos."

 

Palabra de Dios

 

 

 

XXX DOMINGO  DEL TIEMPO ORDINARIO

 

28 de Octubre de 2018

 

 

+ Lectura del santo evangelio según san Marcos 10, 46-52

 

En aquel tiempo, al salir Jesús de Jericó con sus discípulos y bastante gente, el ciego Bartimeo, el hijo de Timeo, estaba sentado al borde del camino, pidiendo limosna. Al oír que era Jesús Nazareno, empezó a gritar: "Hijo de David, Jesús, ten compasión de mí."

Muchos lo regañaban para que se callara. Pero él gritaba más: "Hijo de David, ten compasión de mí."

Jesús se detuvo y dijo: "Llamadlo."

Llamaron al ciego, diciéndole: "Ánimo, levántate, que te llama."

Soltó el manto, dio un salto y se acercó a Jesús.

Jesús le dijo: "¿Qué quieres que haga por ti?"

El ciego le contestó: "Maestro, que pueda ver."

Jesús le dijo: "Anda, tu fe te ha curado."

Y al momento recobró la vista y lo seguía por el camino.

 

Palabra de Dios